Cuando me he mirado hoy al espejo he visto a una chica aparentemente normal.
Pelo marrón, ojos azules,...todo normal, pero, había algo que no encajaba.
Era la mirada de sus ojos. Si te fijas en ellos, pero de verdad, encontrarás que no todas sus sonrisas son de verdad, que no siempre que hace el tonto es porque quiere hacerlo.
Simplemente lo hace porque no quiere derrumbarse, para intentar olvidarse de los problemas.
Por eso siempre rie, para que los problemas nunca estén en su cabeza.
No todo es fachada.
Porque cuando seamos viejos y estemos arrugados, Señoras y Señores, no nos van a escuchar, ni un par de tetas, ni tampoco unos abdominales.
Por favor, menos superficilad.
No es todo oro lo que reluce.
sábado, 9 de mayo de 2015
Reflejos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario